Desde luego, habrá cosas que echaré de menos... Y el latido de tu corazón (vaya Dios a saber si tienes) lo considero el sonido más maravilloso del mundo. Estoy tan sintonizada con él, que juraría que puedo oírlo desde kilómetros de distancia. Pero nada de eso importa,nada de eso importa.
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